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Cuando la vida te presente mil razones para llorar,
muestrale que tienes mil y una razones para reir.Free Image Hosting at www.ImageShack.us
... a mi espacio, mis manualidades y mis poesias

Porque Propiedad exclusiva de Mamá Páez????
Ese fue el nombre de mi primera carpeta en una Pc, por supuesto era la de mis hijos y ellos le pusieron el nombre.
De alli a este momento....mucha agua corrio bajo el puente.....

Oyen sonar la campana....son los ángeles que llegan....




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.............Para reflexionar.............

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lunes, 9 de febrero de 2009

Los motivos del lobo

Me duele pensar que el lobo tiene razón....

El varón que tiene corazón de lis,

alma de querubé, lengua celestial,
el mínimo y dulce Francisco de Asís,
esta con un rudo y torvo animal,
bestia temerosa, de sangre y robo,
las fauces de furia, los ojos de mal:
el lobo de Gubbia, el temible lobo.
Rabioso ha asolado los alrededores,
cruel ha deshecho todos los rebaños;
devoro corderos, devoro pastores,
y son incontables sus muertes y daños.
Fuertes cazadores, armados de hierros,
fueron destrozados, los rudos colmillos
dieron cuenta de los bravos perros
como de terneros y corderillos.

Francisco salió
al lobo buscó
en su madriguera.
Cerca de la cueva encontró a la fiera
enorme, que al verle se lanzo feroz
contra él. Francisco, con su dulce voz,
alzando la mano,
al lobo furioso, dijo: ¡Paz, hermano lobo!
El animal
contempló al varón de tosco sayal;
dejo el aire arisco,
cerro las abiertas fauces agresivas,
y dijo: ¡Esta bien, hermano Francisco!
- ¡Cómo!- exclamo el santo- Es ley que tu vivas
de horror y de muerte?
La sangre que vierte
tu hocico diabólico, el duelo y espanto
que esparces, el llanto
de los campesinos, el grito, el dolor
de tanta criatura de nuestro Señor,
no han de contener tu encono infernal?
¿Vienes del infierno?
¿Te han infundido acaso su rencor eterno
Luzbel o Belial?
Y el gran lobo, humilde -¡Es duro el invierno,
y es horrible el Hambre! En el bosque helado
no halle que comer, y busque el ganado,
y a veces comí ganado y pastor.
¿La sangre? Yo vi mas de un cazador
sobre el caballo, llevando el azor
al puño, correr tras el jabalí.
el oso o el ciervo; y a mas de uno vi
mancharse con sangre, herir, torturar,
de las roncas trompas al sordo clamor,
a los animales de Nuestro Señor.
Y no era por hambre que iban a matar.
Francisco responde: -En el hombre existe
mala levadura.
Cuando nace viene con pecado. Es triste.
Mas el alma de la bestia es pura.
Tu vas a tener
desde hoy que comer.
Dejaras en paz
rebaños y gentes de este país.
¡Que Dios melifique tu ser montaraz!
-Esta bien, hermano Francisco de Asís.
-Ante el Señor, que todo ata y desata,
en fe de promesa, tiéndeme la pata.
El lobo tendió la pata al hermano
de Asís, que, a su vez, le alargo la mano.
Fueron a la aldea. La gente miraba
y lo que veía casi no creía.
Tras el religioso iba el lobo fiero
y, baja la testa, quieto le seguía
como un can de caza, o como un cordero.

Francisco llamo a la gente a la plaza

y allí predico.
Y dijo: -He aquí una amable caza.
El hermano lobo se viene conmigo;
me juro no ser ya vuestro enemigo
y no repetir su ataque sangriento.
Vosotros, en cambio, daréis su alimento
a la pobre bestia de Dios- ¡ Así sea!,
contesto la gente toda de la aldea
y luego, en señal
de contentamiento,
movió testa y cola el buen animal,
y entró con Francisco de Asís al convento.

Algún tiempo estuvo el lobo tranquilo
en el santo asilo.
Sus vastas orejas los salmos oían
y los claros ojos se le humedecían.
Aprendió mil gracias y hacia mil juegos
cuando a la cocina iba con los legos.
Y cuando Francisco su oración hacia,
el lobo las pobres sandalias lamía.

Salía a la calle,

iba por el monte, descendía al valle,
entraba a las casas y le daban algo
de comer. Mirábanle como a un manso galgo.

Un día, Francisco se ausento. Y el lobo
dulce, el lobo manso y bueno, el lobo probo,
desapareció, torno a la montaña,
y recomenzaron su aullido y su saña.
Otra vez sintiose el temor, la alarma,
entre los vecinos y entre los pastores;
colmaba el espanto los alrededores,
de nada servían el valor y el arma,
pues la bestia fiera
no dio tregua a su furor jamas,
como si tuviera
fuegos de Moloch y de Satanás.

Cuando volvió al pueblo el divino santo,
todos lo buscaron con quejas y llantos,
y con mil querellas dieron testimonio
de lo que sufrían y perdían tanto
por aquel infame lobo del demonio.
Francisco de Asís de puso severo.
Se fue a la montaña
a buscar al falso lobo carnicero.
Y junto a su cueva hallo a la alimaña.
-En nombre del padre del sacro universo,
conjúrote - dijo -¡ oh, lobo perverso!
a que me respondas: ¿porqué has vuelto al mal?
Contesta. Te escucho.
Como en sorda lucha, hablo el animal,
la boca espumosa y el ojo fatal:
- Hermano Francisco, no te acerques mucho...
Yo estaba tranquilo, allá en el convento,
al pueblo salía,
y si algo me daban estaba contento,
y manso comía.
Mas empece a ver que en todas las casas
estaba la Envidia, la Saña, la Ira,
y en todos los rostros ardían brazas
de odio, de lujuria, de infamia y mentira.
Hermanos a hermanos hacían la guerra,
perdían los débiles, ganaban los malos,
hembra y macho eran como perro y perra,
y un buen día todos me dieron de palos.
Me vieron humilde, lamía las manos
y los pies. Seguía tus sagradas leyes,
todas las criaturas eran mis hermanos,
los hermanos hombres, los hermanos bueyes,
hermanas estrellas y hermanos gusanos.
Y así, me apalearon y me echaron fuera.
Y su risa fue como un agua hirviente,
y entre mis entrañas revivió la fiera,
y me sentí lobo malo de repente,
mas siempre mejor que esa mala gente.
Y recomencé a luchar, aquí,
a me defender y a me alimentar.
Como el oso hace, como el jabalí,
que para vivir tiene que matar.
Déjame en el monte, déjame en el risco,
déjame existir en mi libertad,
vete a tu convento, hermano Francisco,
sigue tu camino y tu santidad.

El santo de Asís, no le dijo nada.
Le miro con una profunda mirada,
y partió con llantos y desconsuelos,
y hablo al Dios eterno con su corazón.
El viento del bosque llevó su oración,
que era: Padre nuestro, que estas en los cielos...

RUBEN DARIO

BIOGRAFIA:
Poeta y prosista nicaragüense, nacido en Metapa en 1867, y muerto en León, ciudad de Nicaragua, en 1916. Su verdadero nombre era Felíx Rubén García Sarmiento.
Fue indiscutido jefe del modernismo, movimiento literario que deriva de los últimos destellos del romanticismo en cuanto a sentimentalidad, pero con una honda renovación en la forma.
Entre sus obras más famosas figuran; Azul… ; Prosas profanas y Cantos de vida y esperanza.
Su hermoso Canto a la Argentina fue escrito en 1910, en ocasión del centenario de la Independencia.
Rubén Darío esta considerado uno de los más grandes poetas hispanoamericanos.
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